por un mundo anti-vegetariano
Monasterio de El #Paular
Hace 4 años
Bueno, bueno, bueno mañana ya es Noche Buena y ya es hora de que actualice el blog [y Thiago me ha pedido una entrada para antes de Navidad y no puedo defraudarle ;)]. Además, entre ayer y hoy, me han subido los ánimos un montón y, paradójicamente, ha sido gracias a ir a trabajar. Sí, como lo oís, por ir a trabajar. Y es que ayer me dijeron en la redacción que iban a pagarme más y hoy me han dicho que mañana y pasado tenemos libre (no quepo en mí de la alegría). Yo creo que los Reyes Magos han pasado ya por aquí.
- Qué bonito es el universo.
♫ Ohhhh.. blanca navidaaaad ♪♫
Este post se lo dedico a una información curiosa que me ha llegado a través del Tuenti. Antes de nada, ¿quién no se a encontrado alguna vez en el transporte público con el típico petardo que lleva la música del móvil a tope? Todo el mundo ha tenido esa maravillosa experiencia, tener que soportar una música por imposición cuando uno, a lo mejor, lo que quiere es descansar un poco de un día de trabajo o leer o escuchar su propia música con los cascos.
Siempre han existido y siempre existirán las modas, es un hecho. Si no es una forma de vestir, es una forma de ser y si no un determinado tipo de ocio. Me he dado cuenta de que la última de todas es la moda de la cientifidad.
Bueno, siento no haber actualizado el blog en 2 semanas. Lo peor de todo es que se nota mucho el intentar volver a escribir por aquí, cuando lo has dejado por un tiempo. Fíjate si se nota, que la fuente de inspiración de este post de retoma de contacto con la blogosfera ha sido un rollo de papel higiénico que tengo ahora mismo al lado del teclado (es que tengo alergia al polen y los klinex se gastan muy rápido, pero bueno, eso es otra historia).
Esta semana es Halloween. Muchos dicen que no es una fiesta típica española y que no debería celebrarse. Sin embargo, yo me lo paso pipa cuando celebro este evento así que me da igual que sea o no español. Me parece genial coger lo que nos gusta de otras culturas y hacerlo también nuestro. Para eso está la riqueza cultural y no para encorsetarse en unas ideas y rechazar todo lo demás. No me gustan nada esas voces que dicen: "¡hay que preservar lo nuestro a toda costa!". Y yo digo ¿qué ocurre si hay cosas de lo nuestro que son peores que las de otros? Para eso, soy muy pragmático, yo abogo por sustituir lo malo nuestro por lo bueno de otros (eso sí, quedándonos con lo bueno nuestro). La sociedad evoluciona y, cuanto más abierta es, mejor fluye todo. Por eso, a quien no le guste halloween, que no lo celebre, pero que no critique.
¡Qué bonita es España! ¡Oh! El sol, la playa, los colores del Mediterráneo, la riqueza cultural... En ningún sitio como en España. He encontrado una prueba más de ello esta semana, concretamente con la publicación de los datos de velocidad media de acceso a Internet en los diferentes países del mundo.Premio Dardos