
¡Aish, pero qué piscina más apetecible!
Bueno, bueno, bueno mañana ya es Noche Buena y ya es hora de que actualice el blog [y Thiago me ha pedido una entrada para antes de Navidad y no puedo defraudarle ;)]. Además, entre ayer y hoy, me han subido los ánimos un montón y, paradójicamente, ha sido gracias a ir a trabajar. Sí, como lo oís, por ir a trabajar. Y es que ayer me dijeron en la redacción que iban a pagarme más y hoy me han dicho que mañana y pasado tenemos libre (no quepo en mí de la alegría). Yo creo que los Reyes Magos han pasado ya por aquí.
- Qué bonito es el universo.
♫ Ohhhh.. blanca navidaaaad ♪♫
Este post se lo dedico a una información curiosa que me ha llegado a través del Tuenti. Antes de nada, ¿quién no se a encontrado alguna vez en el transporte público con el típico petardo que lleva la música del móvil a tope? Todo el mundo ha tenido esa maravillosa experiencia, tener que soportar una música por imposición cuando uno, a lo mejor, lo que quiere es descansar un poco de un día de trabajo o leer o escuchar su propia música con los cascos.
Siempre han existido y siempre existirán las modas, es un hecho. Si no es una forma de vestir, es una forma de ser y si no un determinado tipo de ocio. Me he dado cuenta de que la última de todas es la moda de la cientifidad.
Bueno, siento no haber actualizado el blog en 2 semanas. Lo peor de todo es que se nota mucho el intentar volver a escribir por aquí, cuando lo has dejado por un tiempo. Fíjate si se nota, que la fuente de inspiración de este post de retoma de contacto con la blogosfera ha sido un rollo de papel higiénico que tengo ahora mismo al lado del teclado (es que tengo alergia al polen y los klinex se gastan muy rápido, pero bueno, eso es otra historia).Premio Dardos