miércoles, 1 de octubre de 2008

THE END?

Hoy me he dado cuenta, en un comentario en el blog de HM, que últimamente emano pesimismo. No llega a ser algo excesivo, pero me he devaneado los sesos para descubrir qué era lo que me provoca esta actitud.

¿Será el calentamiento global?
Podría ser, pero este problema, más que pesimismo, lo que me induce ahora es incertidumbre. Y es que, pensando el otro día en ello, caí en la cuenta de que si los polos de derriten ¿por qué hemos de morir ahogados, si el hielo tiene más volumen que el agua? Es decir, según lo que yo conozco de química, si se derriten los casquetes polares el nivel del agua, disminuirá no aumentará. Por eso, por un lado, me hace feliz saber que no tendremos que bucear hasta la facultad o el trabajo en el futuro, pero al mismo tiempo me siento un poco timado por los grandes defensores de la ecología. Es decir, esto no me crea el pesimismo.

¿Será la crisis económica?
Hombre, la verdad es que esta crisis está siendo muy fuerte. Las cifras que se publican no son para echar las campanas al vuelo precisamente y tampoco me parece muy justo que el popolo grasso tenga que ser salvado economicamente por los estados con la que ha liado. Sin embargo, no es que la crisis despierte lo que es pesimismo en mí. Podría ser rabia o puedo llegar a encontrarla cansina (porque su aparición en los medios es constante), pero no pesimismo.

Ya sé por qué estoy pesimista.
No esperéis ninguna cuestión existencial y grandilocuente (bastante os he dado ya la brasa con el post anterior). Es un hecho de lo más banal para muchos, pero que a mí me ha llegado hondo. Y es que el otro día iba paseando por una de las calles aledañas a Gran Vía y vi una imagen que no me gustó nada. No se trataba más que del edificio desvencijado, deteriorado y olvidado del Cine Madrid. Sus puertas cerradas a cal y canto, sus paredes con los carteles descoloridos de las últimas películas que se proyectaron y la contaminada fachada del edificio de estilo neoclásico que desvelaba antiguas noches de aventuras, amor, suspense, drama etc. plasmaban la decadencia del séptimo arte en nuestra Comunidad. Muchos cines emblemáticos como el que menciono han ido sellando su entrada al público durante estos últimos años para ser reemplazados por grandes centros comerciales que potencian el consumo rápido y masivo. Atrás quedan esos anfiteatros en los que se podía respirar el ambiente antiguo al tiempo que se veían las últimas técnicas en efectos especiales, así como los estrenos de sagas míticas en el centro de Madrid. Todo esto está pasando a formar parte de otro tiempo y a mi me da mucha pena.
A Dios pongo por testigo que... si algún día dispongo de solvencia económica suficiente reabriré algún cine de esos (estaréis invitados a la reinauguración, faltaría más).

4 comentarios:

Thiago dijo...

CAri, no es por joder, pero se te ha escapado lo de CINE MADRID, cuando está claro en la foto que es el cine CAPITOL... (ya está aquí el listillo que todo lo sabe, jajaaj).

Tienes razón, cari, y lo malo es que no es el único, ha caído el Palacio de la Música y otro que no me acuedo como se llamaba y en vez de cines ahora ponen tiendas. Ir de tiendas (baratas) es la nueva socialización que antes había en el cine... solo falta que en el Zara te den palomitas, jajaj

Bezos.

Pablo dijo...

ains Thiago... es bueno ser exigente, pero es que no tenía una foto del cine madrid, sólo tenía esta del cine capitol. Me habría gustado hacerle una al cine madrid y ponerla para que se viera lo deteriorado que está, pero vivo fuera de madrid y no tengo mucho tiempo en ir allí para hacer una foto :S Por cierto, que al menos el palacio de la musica va a ser un auditorio, pero el cine avenida se convertirá en el 2º h&m de gran via... me parece mal.

Te has convertido en comentarista asiduo... no sabes la ilusión que me hace ver mis post comentados!!! Muchas gracias!

Thiago dijo...

CAri, si quieres te hago yo la foto... jajaja que paso mucho por allí.

Pero vamos, es una tonteria que no estropea tu post. Bezos.

hm dijo...

Bueno, es una pena lo de los cines de toda la vida, y una putada tener que salir de la ciudad para ver las pelis, pero también tiene algo del signo de los tiempos... seguramente, cuando dentro de treinta años cambien las cosas y los cines sean de otra manera, la gente lamentará que se cierren los cines de los centros comerciales... ya sabes, es el temor al cambio...

Espero que de todos modos, después de haber echado esto afuera, estés menos pesimista ;).